domingo, 2 de septiembre de 2007


Los perros ladran a lo lejos, la soledad invade mi cuarto, entonces, en la oscuridad de la noche, sigo con la mirada perdida intentando ordenar un poco mis pensamientos, mi cama está tibia, pero mi cuerpo sigue frió, a pesar de los chocolates y el café que acabo de tomar, sólo un cigarro me acompaña.
Allá afuera los árboles se alborotan con ese viento de septiembre, ese que hace caer las tímidas flores, que tiñen los árboles humedecidos por las lluvias de junio.

1 comentario:

ardilla loca dijo...

ayyyy!
está lindo,,,como que me recordó cosas que yo he escrito,,alguna vez
muacks Pame
los vimos!
eres una Pamerracha de la vida!


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